Metodología
Cómo funcionan las calculadoras
Cada herramienta parte de una fórmula documentada (la puedes ver en la sección 'Cómo se calcula' de cada página) aplicada a los valores que introduces. El cálculo ocurre en tu navegador — no se envía a ningún servidor.
Cuándo se usan fuentes oficiales
Cuando un cálculo depende de una cifra fiscal o normativa que no cambia de persona a persona (por ejemplo, los tramos estatales de IRPF, o los tipos de cotización a la Seguridad Social), se centraliza en un único sitio del código con la fuente y la fecha desde la que es válida — nunca se escribe suelta dentro de una calculadora.
Cuando la cifra sí varía mucho de una persona a otra o de una comunidad autónoma a otra (la cuota de autónomos, el ITP de tu región, tu tipo efectivo de IRPF), la calculadora te pide que la introduzcas tú en vez de asumir un valor por defecto que podría ser incorrecto en tu caso.
Qué significa 'resultado orientativo'
Significa que el número que ves es una estimación basada en una fórmula simplificada y en los datos que has introducido — no un documento oficial, no una nómina, no una declaración de impuestos. Para decisiones importantes (una hipoteca, una declaración fiscal), consulta siempre una fuente oficial o un profesional.
Limitaciones y supuestos
Cada calculadora documenta sus propios supuestos en su sección de preguntas frecuentes — por ejemplo, que un simulador de comprar-vs-alquilar asume un precio de vivienda constante (sin especular con revalorización futura), o que la calculadora de sueldo neto no aplica mínimos personales ni familiares. Son simplificaciones deliberadas para mantener la herramienta comprensible, no errores.
Redondeos
Los resultados en euros se redondean a 2 decimales. Los cálculos intermedios (antes de redondear el resultado final) se hacen con precisión completa, así que dos calculadoras que comparten una misma fórmula no deberían divergir por acumulación de redondeos.
Cuándo se revisan los datos
Los datos normativos (tramos de IRPF, cotizaciones, tipos de retención) se revisan cuando hay un cambio conocido en la normativa aplicable, no en un calendario fijo. La fecha de 'última revisión' que aparece en las calculadoras que dependen de estos datos indica cuándo se comprobó por última vez, no una garantía de vigencia indefinida — la normativa fiscal cambia, así que ante una decisión importante conviene verificar el dato en la fuente oficial enlazada.